domingo, 25 de septiembre de 2022

EL SECRETO DE LA FUERZA SOBREHUMANA

En el mundo posmoderno de hoy, todos perseguimos un sueño: el secreto de la fuerza sobrehumana, que no es más que el elixir de la eterna juventud y la belleza. Algún friki de la novela gráfica habrá pensado que esta columna iba a hablar del último libro de Alison Bechdel. No, bueno, sí. Sí, pero no. La autora de Fun Home y ¿Eres mi madre?, en su tercer libro de memorias gráficas, hace un recorrido por su vida fit a lo largo de las décadas que ha ido cumpliendo. Bechdel expresa su pasión por el deporte y el ejercicio físico y nos muestra cómo ha ido practicando esquí, running, kárate, ciclismo, yoga… lo que se le pusiera por delante. También ha comprobado cómo su cuerpo se ha ido transformando con los años, cómo el paso del tiempo es inexorable y cómo nos enfrentamos a nuestra propia mortalidad (¡Perdón! Que esto no va en este artículo que trata sobre la mocedad y el esplendor).  

 

Empiezo de nuevo (a ver si ahora me sale). En nuestro mundo posmoderno, todos perseguimos un sueño: el secreto de la fuerza sobrehumana, que no es más que el elixir de la eterna juventud y la belleza. Pero, como la Fama (¿recuerdan la serie?), sabemos que todo cuesta. Hay que sufrir y sudar sangre. Para ello sometemos nuestro cuerpo a sesiones de gimnasio y clases colectivas para lograr ese cuerpo fornido y apolíneo. En estas, te encuentras con los top fit o máquinas de matar que realizan los ejercicios con exquisita ejecución. Ellos pueden contemplarse con deleite en los espejos que rodean estas nuevas ágoras interiores como nuevos Narcisos. Los paquetes no fit o cuerpos-escombro, aquellos que un día lejano proclamamos que no pisaríamos un gimnasio hasta que no nos doliera algo y que miramos a los top fit con envidia y rencor, nos arrastramos por la lona cuando se trata de ejercicios de abdominales o series de entrenamiento. Los advenedizos del fitness y los apadrina-gimnasios optamos siempre por las clases colectivas ya que necesitamos que nos den latigazos para mantener la disciplina. Y sudas la camiseta en el aula y también para pronunciar el nombre de la clase en cuestión: Body Combat, Body Pump, Spinning o Ciclo Indoor, Aerobox, Baile Fit, Pilates o Yoga (para los más flojos del lugar), Gap, Abd, Zumba… Y paro ya porque estoy exhausta. Hay algunos que no tengo ni pajolera idea de lo que son. El Body Hiit (con dos íes para que haga más calor) nos propone una repetición de ejercicios, muchos de ellos con pesas, para ir trabajando las distintas partes del cuerpo e ir ganando masa muscular. Los ya iniciados pueden pasar de pantalla e ir al Cross Hiit, en otros planetas-gimnasio llamado como Work Out, donde contemplas tu muerte mientras jadeas sin respiración. La raza superior, los elegidos, los pirados del milenio del ejercicio físico, no pierden su tiempo en estas nimiedades. Para ellos se ha creado el Cross Fit. ¡Crossfiteros del mundo, uníos! Por cierto, he llegado a la conclusión de que se huelen el culo y se reconocen entre ellos como los perros en el parque. El resto somos trols infames de las charcas fétidas. Por la mañana, al salir de casa hacia el trabajo cuando aún no ha salido el sol, me froto los ojos para quitarme las legañas y comprobar si efectivamente veo a un grupo de tíos corriendo por la calles de Madrid con sacos colocados sobre el cuello. Me parece que nuestros mayores los pondrían a descargar camiones a las cuatro de la madrugada en Mercamadrid (es solo una sugerencia) o a recoger naranjas en València. Pero no nos engañemos: ellos son la élite, los marines de los Estados Unidos patrios. Los buenorros del universo. Otro día, por la calle también, escuchaba a un joven comentar por teléfono a un amigo que se estaba poniendo ‘to güeno’ con el Cross Fit. ¿Tendrá que ver esa cruz con el sacrificio de nuestro señor Jesucristo? Pero qué superficiales son. Parecen eternos adolescentes, no como los que hacemos ejercicio por salud, para que no nos duela nada, que nos batimos en duelo con la báscula y la dieta y sabemos que el hedonismo culinario nos hará perder la batalla.

 

Alison Bechdel, en El secreto de la fuerza sobrehumana, trata también la cuestión de las adicciones. ¿No somos acaso adictos a la juventud y a la belleza? ¿Vampiros del bienestar y la felicidad? ¿No seremos unos negacionistas del paso del tiempo y del envejecimiento inevitable? Es como si tuviéramos pánico a ser conscientes de nuestra fragilidad. Aquí lo voy a dejar. Me voy al gym.

 

Begoña Chorques Fuster

Profesora que escribe

 


 

domingo, 18 de septiembre de 2022

CINC LLOBETS

Cinco lobitos, guanyadora de l’últim festival de Málaga, és l’òpera prima d’Alauda Ruiz de Azúa. La història que narra és senzilla. L’Amaia viu a Madrid i acaba de ser mare d’una nena. La seua parella, el Javi, ha d’absentar-se per motius de feina unes setmanes. Aleshores l’Amaia decideix tornar a la casa familiar a un poble costaner del País Basc perquè els seus pares l’ajuden en la criança de la nena. 

 

A partir del planejament d’aquesta situació quotidiana, la directora i guionista va abordant, sense estridències ni dramatismes, una sèrie de temes que ens afecten a tots i en els quals és inevitable veure’s reflectit. El primer és la desmitificació de la maternitat que s’ha idealitzat tant en el món occidental. L’Amaia se sent desbordada davant la responsabilitat de cuidar un ésser tan indefens i depenent, a la vegada que sent que ella, com a dona i com a professional, queda anul·lada, o almenys en suspens. A banda d’això, la cinta també planteja tota l’exigència física i les seqüeles que l’embaràs, el part i la lactància deixen en el cos de la dona.

 

El segon és el complex món emocional de les relacions familiars. A partir d’oracions aparentment intranscendents, anem embastant els diferents rols que cada membre de la família té assignats, com l’Amaia esdevé mare sense deixar de ser filla, com arriba el moment en què et converteixes en pare/mare dels teus progenitors, com l’arribada de nous membres a la família modifica i transforma el mapa familiar i com afecten les limitacions físiques i de l’edat a tots, però especialment als cuidadors que tota família té. A aquesta terayina emocional familiar que ens atrapa i ens sosté, s’alia el llenguatge: com es fa ús de les paraules i la comunicació, a través dels gestos, en les famílies, què es diu i què no es diu, què es dona per descomptat i què, arribat el moment crucial de l’acomiadament, es fa explícit. Molt relacionades amb les relacions familiars paterno-filials, es troben les relacions de parella: com afecta l’arribada dels fills a la vida conjugal, com ens situem emocionalment davant dels pares de les nostres parelles, què suposa una infidelitat en la relació en un moment de crisi i soledat. ¿És possible rehabilitar l’edifici matrimonial després del desgast dels anys i els esdeveniments vitals?

 

Al costat d’aquestes qüestions fonamentals, es veu també reflectida la situació laboral d’uns pares (que semblen ser autònoms) condicionats per un món exigent on prima la immediatesa. Per presentar-nos tot això, Ruiz de Azúa compta amb quatre actors que es vesteixen la pell dels seus protagonistes amb gran encert. El duo masculí afina el paper del jove pare inexpert (Mikel Bustamante) i del paràs gran pacient (Ramón Barea), que es van personalitzant en les situacions difícils que la vida els va posant al davant. No obstant això, la força de la història és orquestrada per les dues actrius femenines, Laia Costa (Amaia) i Susi Sánchez (Begoña) que ens il·lustren amb les seues interpretacions la subtilesa de les relacions entre mares i filles. Els fets es desenvolupen amb un dramatisme contingut que mai no arriba a desbordar-se i que, en determinants moments, s’apropa a la comicitat pel sarcasme d’algun dels personatges. Però, no és això la vida? Una tragicomèdia? 

 

Begoña Chorques Fuster

Professora que escriu

 


 

domingo, 11 de septiembre de 2022

CINCO LOBITOS

Cinco lobitos, ganadora del último festival de Málaga, es la ópera prima de Alauda Ruiz de Azúa. La historia que narra es sencilla. Amaia vive en Madrid y acaba de ser madre de una niña. Su pareja, Javi, tiene que ausentarse por motivos de trabajo unas semanas. Entonces Amaia decide volver a la casa familiar en un pueblo costero del País Vasco para que sus padres le ayuden en la crianza de la niña.

 

A partir del planteamiento de esta situación cotidiana, la directora y guionista va abordando, sin estridencias ni dramatismos, una serie de temas que nos afectan a todos y en los que es inevitable verse reflejado. El primero es la desmitificación de la maternidad que se ha idealizado tanto en el mundo occidental. Amaia se siente desbordada ante la responsabilidad de cuidar un ser tan indefenso y dependiente, a la vez que siente que ella, como mujer y profesional, queda anulada, o al menos en suspenso. Aparte de esto, la cinta también plantea toda la exigencia física y las secuelas que el embarazo, el parto y la lactancia dejan en el cuerpo de la mujer. 

 

El segundo es el complejo mundo emocional de las relaciones familiares. A partir de oraciones aparentemente intrascendentes, vamos hilvanando los diferentes roles que cada miembro de la familia tiene asignados, cómo Amaia se convierte en madre sin dejar de ser hija, cómo llega un momento en que te conviertes en padre/madre de tus progenitores, cómo la llegada de nuevos miembros a la familia modifica y transforma el mapa familiar y cómo afectan las limitaciones físicas y de la edad a todos, pero especialmente a los cuidadores que toda familia tiene. A esta tela de araña emocional familiar que nos atrapa y nos sostiene, se alía el lenguaje: cómo se hace uso de las palabras y de la comunicación, a través de los gestos, en las familias, qué se dice y que se omite, qué se da por supuesto y qué, llegado el momento crucial de la despedida, se hace explícito. Muy relacionadas con las relaciones familiares paterno-filiales, se encuentran las relaciones de pareja: cómo afecta la llegada de los hijos a la vida conyugal, cómo nos situamos emocionalmente frente a los padres de nuestras parejas, qué supone una infidelidad en la relación en un momento de crisis y soledad. ¿Es posible rehabilitar el edificio matrimonial después del desgaste de los años y los acontecimientos vitales?

 

Junto a estas cuestiones fundamentales, aparece también reflejada la situación laboral de unos padres (supuestamente autónomos) condicionados por un mundo exigente donde prima la inmediatez. Para presentarnos todo esto, Ruiz de Azúa cuenta con cuatro actores que se visten la piel de sus personajes con gran acierto. El dúo masculino afina el papel del joven padre primerizo (Mikel Bustamante) y del padrazo mayor paciente (Ramón Barea), que van personalizando en las difíciles situaciones que la vida les va poniendo delante. Sin embargo, la fuerza de la historia es orquestada por las dos actrices femeninas, Laia Costa (Amaia) y Susi Sánchez (Begoña) que nos ilustran con sus intepretaciones acerca de la complejidad y la sutileza de las relaciones entre madres e hijas. Los hechos se desarrollan con un dramatismo contenido que nunca llega a desbordarse y que, en determinados momentos, se acerca a lo cómico por el sarcasmo de alguno de los personajes. Pero, ¿no es eso la vida? ¿Una tragicomedia? 

 

Begoña Chorques Fuster

Profesora que escribe

 


 

sábado, 3 de septiembre de 2022

AQUESTA NIT IMPROVISEM

La dificultat per definir què és real i què creïble, la cerca de la versemblança, la difusa frontera entre realitat i ficció són temes que obsessionen a les gents dels teatre, i també al director del muntatge i dramaturg, Ernesto Caballero. Fins i tot en un dels seus muntatges anteriors –la interessant adaptació del Tartuf de Molière que va pujar a les taules del Teatre Infanta Isabel al començament d’aquesta temporada de la mà del genial Pepe Viyuela– ho confirma. Aquesta vegada pren un dels clàssics moderns teatrals Luigi Pirandello, Aquesta nit s’improvisa la comèdia, i s’embranca en un joc metateatral al qual li treu un suc dens en la reflexió, però també hilarant i divertit. Per fer-ho, borda una versió en la qual adapta amb habilitat el text de Pirandello ala nostra realitat actual, inclús amb al·lusions a la religiositat buida i ritual i a la nostra absurda cerca de mites i semidéus. D’aquesta manera, l’aparició de Maradona en escena com a conseqüència d’un error de dicció desencadena un dels moments més absurds i divertidíssims de l’obra. Com diu un dels personatges, “el teatre ho pot tot”.  

El pretext és que una companyia es disposa a representar una versió de la narració breu de Pirandello Leonora, adéu davant del públic del Teatre Espanyol. El director vol que tot siga el més creïble possible i, per això, demana els actors que improvisen el text i es deixen portar per les situacions. Això provoca una dissociació entre la pròpia realitat de la representació, que suposament s’està improvisant, i allò que acaben representant que no deixa d’estar també escrit i discorre de forma paral·lela. Ja reflexionava sobre la versemblança i la realitat Pirandelo a Sei personaggi in cerca d’autore, obra genialment adaptada per Miguel del Arco a La función por hacer.      

El resultat és un muntatge de un poc més d’una hora i mitja en el qual és impossible no passar un estona excepcional. A banda de la formidable feina de Caballera com adaptador i director, el recolzen un elenc d’actors magnífics, format per Felipe Ansola (Pomarici), Jorge Basanta (Verri), Natia Hernández (Na Ignàcia), Joaquín Notario (Hinkfuss, el director), Paco Ochoa (L’actor de caràcter, En Palmir), Ana Ruiz (Totina/La cantant de cabaret) i Ainhoa Santamaría (Mommina). Tots culminen una interpretació amb moments esbojarrats (parlament en italià inclosos) on no manca la reflexió sobre el fet teatral i el que aquest aporta.

Solem dir que és molt sa riure’s d’un mateix. I raó no li manca a aquesta afirmació si realment som capaços de fer-ho. Doncs bé, Caballero intenta (i ho aconsegueix) dur a terme un exercici de crítica al teatre i de les seues diverses tendències actuals. Per això introdueix un acompanyament musical (molt operístic i italià, per cert) com un actor més en escena. Per últim, Caballero, en nom de tota la gent del teatre, li la retorna al Javier Marías com millor sap: amb una rialla alegre i saberuda. Us recorde que al 2017 l’acadèmic va publicar l’article “Ese idiota de Shakespeare” a El País criticant de forma descarnada el teatre que es feia a Espanya, havent confessat al començament que feia anys que no en trepitjava un. Sabrà l’autor riure’s de sí mateix?

Begoña Chorques Fuster

Professora que escriu

 


 

domingo, 28 de agosto de 2022

ESCAPED ALONE

I jo només vaig escapar-ne (Escaped Alone) és una obra de teatre de la dramaturga britànica Caryl Churchill (Londres, 1938), està dirigida per la directora, actriu i dramaturga Magda Puyo i interpretada per Muntsa Alcañiz, Lurdes Barba, Imma Colomer i Vicky Peña. A aquest muntatge s’han unit talent femení i edat, realitats que cal seguir reivindicant i visibilitzant. Churchill és l’autora més influent del teatre anglès contemporani i ens ofereix, un cop més, la seua mirada feminista i crítica sobre la societat neoliberal i les conseqüències catastròfiques a què ens està avesant el capitalisme salvatge. Escaped Alone fou estrenada al Royal Court al 2016. Aquesta dada ens il·lumina sobre la visió premonitòria de l’autora sobre la situació actual. No es tracta, doncs, d’una obra complaent sinó d’un teatre compromès. 

 

Els diàlegs desenfadats, àgils i vius d’aquestes quatre dones s’alternen amb monòlegs en els quals es van mostrant les parts menys amables de les seues vides, però també una exposició sobre un món futur distòpic on el canvi climàtic i la deshumanització han provocat una terrible petjada. Així passem d’una estampa de distensió ociosa al caos d’un malson surrealista.

 

Churchill utilitza un llenguatge clar i directe que no deixa indiferent l’espectador. No obstant, és capaç de trobar les diferents capes de significat en el discurs dels seus personatges. La lleugeresa de l’obra és sols aparent en el plantejament: quatre dones que voregen els setanta anys i es troben en el jardí d’una d’elles per xerrar de forma distesa. Però no pretén un discurs tancat i fàcil sinó llençar preguntes que tornen a l’espectador una i altra vegada. Perquè no hi ha veritat o potser una que és construïda entre moltes.

 

Por això, Sally, Vi, Lena i Jarret conversen durant poc més d’una hora entre bromes i veritats, assegudes en quatre cadires que van movent per l’escenari segons van prenent el protagonisme al discurs. També trobem confessions d’un realisme atroç que van alliberant-les una a una de la seua càrrega vital, perquè totes acaben per confessar els seus anhels i pors més ocults. Vi recorda l’assassinat del seu marit maltractador que li va costar sis anys de presó i la relació amb el seu fill. Sally odia els gats d’una forma obsessiva i creu veure’ls en cada racó de casa seua. Lena es debat entre la depressió i l’agorafòbia. L’última en unir-se a la tertúlia, Jarret, desa una ràbia cap al món que disfressa amb una aparent alegria. Perquè la contentació d’aquestes quatre dones, és autèntica o impostada? Són resilients o resignades? Riuen realment o es deixen portar per la gatzara davant d’un món (el de tots) i una vida (la seua pròpia) que s’extingeixen irremeiablement? ‘Té i catàstrofe’, sentencia l’autora. No han sentit potser en els darrers temps que estan assistint a la fi del món tal i com el coneixem des de les nostres confortables llars? És realitat o teatre? Nel blu dipinto di blu.

 

Begoña Chorques Fuster

Professora que escriu

 


 

domingo, 21 de agosto de 2022

III ENCUENTRO DE ESCRITORAS LUCRECIA BORGIA

El encuentro de escritoras Lucrecia Borgia de Xàtiva se celebró el pasado 26 de febrero de 2022. Esta fue su tercera edición después del aplazamiento obligatorio provocado por la Covid-19. Se trata de una iniciativa de Xateba, Asociación por la Igualdad y contra la Violencia de Género, ideada, organizada y conducida por Carmen López sin la cual no sería posible. Los dos años de parada pandémica y los numerosos inconvenientes y eventualidades organizativos no impidieron que se llevara a cabo en la Casa de la Cultura de Xàtiva, una tarde de sábado en la que el invierno quedó más allá de los cristales de las ventanas. 

 

Las primeras que subieron la temperatura de la sororidad de una sala llena fueron las bailarinas de la Jove Companyia Innovatori de moviment Alícia Herrero.  Se trata de un proyecto educativo para jóvenes para desarrollar competencias artísticas, creativas y interpretativas mediante experiencias escénicas con música en directo. Y eso mismo hicieron: nos envolvieron con la música, el movimiento de sus cuerpos y los tejidos de gasa de sus vestidos.

 

La edición de este año estuvo dedicada a la autora madrileña Almudena Grandes desaparecida el pasado noviembre a los 61 años de edad, víctima de un cáncer. La escritora visitó esta misma Casa de la Cultura en mayo de 2016 para dar una conferencia cuando acababa de publicar la novela Los besos en el pan (Tusquets, 2015). Per este motivo, Carmen López nos pidió a las participantes que leyéramos un fragmento de alguna obra de Grandes. Elegí una de sus columnas publicadas en El País, “Vivo en la carretera”, porque “los escritores, los libros, las librerías no existirían sin lectores”. Sin ellos, el encuentro mágico que provoca la literatura no sería posible.

 

Sin quererlo y fruto de las circunstancias, resultó un encuentro muy poético a pesar de estar dedicado a una narradora. Alba Fluixà Pelufo (Alzira, 1988), artista plástica, gestora cultura y poeta, nos dio alguna pista de cómo nos podemos asomar a la ventana del arte: “Trobar la fugissera força còsmica / que regeix el nostre univers, / i pensar que això és possible / dins de cada casa / i de cada creació, / és la ingenuïtat imprescindible / de l’origen de l’art”. Galeria d’incerteses (Bromera, 2019).

 

Begoña Chorques Fuster (Xàtiva, 1974), esta profesora que escribe poemas y reseñas tardías quiso hacer un itinerario onírico por los sentidos que recorren versos y sinestesias para acabar invitando a los presentes a una “Paella Pòstuma”: “Es domingo. Hoy comemos paella. / Paella verde con alcachofas / que con el permiso de los fieles seguidores / de la paella con col, es la mejor”. Absència (Círculo Rojo, 2018)

 

Imma López Pavia (Llanera de Ranes, 1962), poeta y profesora de Lengua y Literatura en València, también nos habló de las mujeres, escondidas en la historia del arte i la literatura, con las que ha ido tropezando en los viajes de la vida a lo largo de los años, porque todas la mujeres somos un poco “Bruixes”: “Gates, llobes, fetilleres, bruixes de Tesàlia / expertes en filtes i beuratges d’amor. / Recol·lectores d’arrels i pètals, / gotes de rosada a l’alba”. Veus (Bromera, 2020)  

 

Finalmente, también hubo un encuentro de poemas, provocado por Edward Hopper. Al final, los poetas también somos personas y bulle el mismo barro dentro de nosotros. La ”Habitació d’Hotel” de Imma López (“Una dona estació de pas, / una dona habitació d’hotel”) evocó mi “Transferència”: “Reposo acurrucada en la cama, / descalza, en ropa interior, / con un papel entre las manos /  y las lágrimas en las sábanas”. Olor de poma verda (Neopàtria, 2016)

 

Esta reseña llega un poco tarde, como siempre últimamente, en esto de las reseñas de los encuentros. Ya sabemos que los setabenses nos movemos mejor con el calor infernal que sufrimos que con el frío húmedo y es posible que este hecho haya tenido algo que ver. Solo deseo que, al pasar por esta ventana, hayáis captado esta “estampa eterna, / un fragment en un sol instant”.

 

Begoña Chorques Fuster

Profesora que escribe

 


 


sábado, 13 de agosto de 2022

INVASIÓ ZOMBI

Després d’una pandèmia, del pas de la borrasca de neu Filomena, de l’explosió de gas al carrer Toledo i d’altres tragèdies internacionals, tots hem fet broma amb quina serà la següent que ens espera: una invasió zombi o l’arribada d’alienígenes als nostres barris? Tanmateix, sense voler adonar-nos-en, patim a poc a poc una invasió zombi? silenciosa (o no tant) que no s’ha detingut i que va colonitzant espais públics que haurien de ser de tots. Com si foren poques totes les restriccions que hem viscut en els últims anys com a conseqüència de la pandèmia, des d’aleshores i sense miraments, els veïns de Madrid sofrim l’ocupació dels espais públics a l’aire lliure que dificulten i fan les nostres vides no sols més incòmodes sinó més insalubres. Sembla que ja ens hem acostumat i hem normalitzat tenir les voreres envaïdes amb les anomenades terrasses Covid, patinets, bicicletes elèctriques, motocicletes i platets voladors. ¿Algú ha pensat tot el que aquestes andròmines suposen per una persona amb dificultats de mobilitat?

 

Des del principi dels anys 2000, visc al districte d’Arganzuela que ha anat patint successives onades especulatives en el preu de l’habitatge. Una de les causes ha estat el procés de gentrificació que ha suportat el districte Centre i que ha expulsat els veïns cap als barris confrontants o més perifèrics. En aquestes dues dècades, el barri s’ha anat transformant, no sols en la seua geografia urbana, sinó també en la humana. A partir de la crisi de 2008, va veure com la presència de veïns immigrants minvava perquè molts van decidir tornar als seus països. Tanmateix, en la última dècada hem vist també com han obert negocis ciutadans xinesos i algun veí d’origen hispanoamericà. Això, amb l’oferta d’hostaleria diversa, ha fet que el barri plural i multicolor esdevinga un lloc d’interès per a molts. Pel que fa als espais per a l’oci i la cultura, hem vist florir l’espai de Matadero, lloc d’exposicions, seu de la Casa del Lector i també subseu del Teatro Español amb les Naves del Español. La seua arquitectura singular i la seua situació, al costat del parc Madrid Río, han fet d’imant per atreure visitants i veïns.

  

No obstant, el barri no té instal·lacions esportives, culturals i educatives suficients. Els terrenys d’Adif, situats darrere del Museu del Ferrocarril, que ja acull una vegada al mes el Mercat de Motors, havien d’haver esdevingut dotacions pels habitants del districte. Es va parlar d’una biblioteca, potser d’un institut públic. Fa poc el Ministeri de Cultura va anunciar que en aquest lloc es situarà el Teatre Nacional de Dansa. De moment, i des de fa més d’un any, l’espai ha estat envaït per unes carpes on es succeeixen les representacions de musicals i altres ‘events’ culturals, previ pagament d’entrades. La plataforma de veïns que es mobilitza contra el Espacio Delicias reivindica un ús públic d’aquests terrenys, davant la cerca del guany empresarial d’uns pocs. A l’impacte visual que aquest espai atrotinat ofereix, s’ha d’afegir la contaminació acústica que pateixen els veïns que viuen en els blocs d’habitatges més propers.

 

A aquestes carpes circenses, s’ajunta la invasió del Parc Tierno Galván que hem patit els veïns durant gairebé dos mesos. Al Festival Madrid Escena li han precedit i seguit altres actuacions, Festival Tomavistas Extra, corregit i augmentat. De segur algú em recordarà que es tracta d’un amfiteatre dissenyat per oferir espectacles. És cert, però no és admissible que s’ocupe literalment la meitat del bulevard que hi condueix i que s’acote la meitat del parc assetjat durant gairebé dos mesos aguantant les molèsties de soroll, que superen amb escreix qualsevol límit legal, el trànsit de camions i vehicles, l’abandonament de deixalles en unes papereres curulles, etc. El més trist ha estat el que ha emergit una vegada que han retirat tota l’estructura: herba literalment arrasada i munts d’escombraries. Els treballadors de parcs i jardins de Madrid s’hauran de posar mans a l’obra. De segur algú destacarà la qualitat dels artistes que han actuat, però no entenc que, en una ciutat com Madrid, on hi ha tants recintes fantàstics per celebrar concerts, es trie un parc on persones grans, gossos, corredors i famílies amb nens conviuen i gaudeixen de la natura. Per què es fa permanentment negoci dels espais públics?

 

Begoña Chorques Fuster

Professora que escriu

Foto del Parc Tierno Galván en la primavera de 2020